Dani Sordo

Pablo Ruiz del Rio, Álvaro Sáenz, Fotografías de Jose Luis Argumosa,

Contaba con tan solo 12 años, cuando el cantabro Daniel Sordo decidió subirse a su Kawasaki de 80 cc para competir. Eran sus inicios en el MotoCross. De ahí a los kart, de la mano de su padre, que posee uno de los más conocidos de la región. Pero ninguna de las dos experiencias le debió permitir soltar toda la adrenalina que atesora. En 1999 debutaba en el campeonato de montaña con su BMW alpina. Un año después ya ganaba carreras en turismos, y uno más tarde era un líder indiscutible en rallys.

El futuro parecía dar la bienvenida a un gran campeón. Sin embargo, poco después, un virus postraba al campeón en una silla de ruedas, amenazando seriamente su vida y su futuro. Quizás eso influyó en su inmenso afán de superación personal y deportiva, necesario para los largos meses de recuperación, junto al sufrido apoyo de su familia. Se recuperó y continuó con su carrera deportiva. Nada podía ni puede, parar a Sordo que ha llegado a la cumbre de los rallyes por meritos propios siendo el mejor sin discusión. Así, corría el año 2003, con veinte años, cuando Sordo ya era campeón júnior de España de Rally y debutaba en el campeonato del mundo de la mano de Mitsubishi, en el rally Cataluña Costa Brava. Apadrinado por Carlos Saiz, y con una fortaleza mental y una capacidad técnica excepcionales Sordo comenzó a amasar un palmeres de impresión. Piloto Revelación del Año 2003 en la modalidad de rally, se proclamó igualmente vencedor del Trofeo de España Júnior de Rally en los años 2003, 2004 Y 2005, Y del Rally Master Español de la Carrera Michelínde Campeones en el año 2003, proclamándose igualmente Campeón del Mundo Júnior de Rally y Campeón Absoluto de España de Rally 2005, y campeón de los Rally de Italia, Finlandia, Alemania y Cataluña dentro de la categoría Júnior dentro de esa temporada.

Hoy es uno de los grandes, un mito ya entre muchos jóvenes, solo frenado en su progresión por la sombra del gran Sebastián Loeb, y las políticas de equipo. Coincidiendo con la celebración del rally Cantabria Infinita, Sordo ha hecho acto de presencia en Cantabria, en medio de sus compromisos en el campeonato del mundo. Ha conducido el coche cero, junto a su copiloto Marc Martí haciendo las delicias de sus seguidores. En medio de tanto ajetreo ha tenido la deferencia de charlar con nuestros compañeros, entre los talleres de los equipos, y en su casa de Puente San Miguel
¿Con cuantos años te planteaste correr en rallyes?
Comencé en MotoCross con 12 años pero decir correr en kart; continué con 16 en los rallyes de montaña; y finalmente en los rallyes regionales.
¿Fue duro tu paso por el campeonato nacional de rallyes?
Si; dado que había muy buenos pilotos y era un momento decisivo de mi Carrera.
¿Quiénes te ayudaron para ser lo que eres?
Fundamentalmente mi familia y detrás de ellos los patrocinadores (Autogomas, el Gobierno Regional…)
¿Cuál fue tu primer rallye?
El rallye de Torrelavega.
¿Cuál es tu rallye preferido?
El rallye de Cataluña; allí hay mucha afición, el ambiente es especial.
¿Qué se siente al ir en un wrc?
Un gran placer, son coches preparados al milimetro, maquinas que proporcionan una gran satisfacción ante el reto de estar siempre a su altura.
¿Te planteas ganar algún día el campeonato?
Por supuesto, el día que no corra para ganar será el día que me retire.

Con Álvaro Saenz en un rally “Cantabria Infinita”



¿Ha sido duro el cambio del nacional al mundial?
Si, muy costoso, dado que entre los coches hay grandes diferencias, las exigencias técnicas son mayores y la responsabilidad económica con tu marca y deportiva es mayor
¿Cuál es tu mejor recuerdo de los rallyes?
Son mucho los momentos felices de mi carrera como por ejemplo cuando gané el campeonato junior en Cataluña o la primera vez que gane una carrera del mundial.
¿Son muchas las medidas de seguridad de un wrc?
Si; cada vez son mas avanzadas, lo que hacen el coche muy seguro y fiable.
¿Cual ha sido tu peor accidente?
Uno muy espectacular en Chipre. Pero todo quedo en un susto
¿Crees que podrás en el futuro alcanzar a Sebastián loeb?
Por supuesto eso es lo que espero.
¿Qué tal te ha ido la temporada?
Bien en general, comenzamos mal con unos abandonos pero la situación ha mejorado rápidamente.
¿Qué planes tienes de futuro?
Intentar ganar el mundial.
La pregunta es obligada, ante los continuos rumores sobre una fuerte rivalidad en el seno del equipo, ¿Te sientes a gusto en citroen?
Sí, estoy muy contento y no hay mucho donde escoger así que mejor llevarse bien.
¿Son ciertos los rumores de que tu coche es distinto al de tu compañero de equipo?
Que yo sepa no, eso son invenciones de la prensa.
¿Fue muy duro el cambio del citroën Xara al citroën c4?
No la verdad, más bien parecía el citroën Sara en la carrocería del citroën c4.
¿Quiénes han sido tus principales ídolos?
Chus puras y Luis Climent.
¿Has tenido que sacrificar mucho para llegar donde has llegado?
Algún tiempo libre con los amigos y la familia, pero merece la pena.



Publicado en el número 313 de eolapaz.com, 27 de octubre de 2009

Que no está muerto lo que yace eternamente (una breve visita al Necronomicón)

Teresa Álvarez

Muchas y muy diversas son las teorías acerca del origen de este oscuro volumen de hechicería; aún así, poca gente cree ya que este libro sea fruto de los delirios febriles de uno de los más grandes autores de la novela gótica, H. P. Lovecraft, en parte porque nunca se encontró (a excepción de su breve Cronología del Necronomicón) ningún manuscrito que contuviera el libro en sí.
Hace poco se estableció una teoría final que atribuye (como ya Lovecraft, junto con otros autores, hacía en sus narraciones) el prohibido libro al árabe loco Abdul Alhazred, escrito en Damasco en el 730 d.C. del calendario cristiano, bajo el título de Al-Azif, siendo Azif la palabra empleada por los árabes para designar el sonido producido por los insectos nocturnos del desierto*, que era supuestamente el aullido de los demonios.
El Necronomicón, prohibido por todas las autoridades desde su primera aparición pública, fue traducido clandestinamente al griego por Theoduros Philetas, quien lo transcribe ya con este nombre, que es el que quedará para la posteridad, en el 950 d.C.
Es prohibido de nuevo y quemado por el patriarca Miguel en el año 1050 de nuestra era. Por aquel entonces, el texto original árabe ya había desaparecido, con lo que el testimonio de Alhazred desaparece, al menos de la memoria pública.

Sin embargo, hacia 1230 aparece una nueva copia, traducida del griego al latín y de autor anónimo, que el Papa Gregorio IX prohíbe en 1232. A lo largo de los tres siglos siguientes se imprimen tres ediciones más, una hacia 1400 en letra gótica en Alemania, otra en 1500, una edición en latín en Italia y hacia 1600 llega una tercera edición latina a España.
Se sabe además de una copia que nunca llegó a imprimirse, hacia 1550-1600: una traducción por parte del alquimista inglés John Dee, astrólogo de la corte de la reina Isabel I de Inglaterra, de la que únicamente se conserva un relato remendado y no muy concreto.
Pasando ahora al análisis del volumen en sí, encontramos un pequeño prólogo o introducción que reza de esta manera:
“El Libro de las Leyes del los Muertos, escrito por el poeta Abdul Alhazred de Sanaa, en Damasco, hacia el año 113 de la Héjira, para que toda la Humanidad pueda saber de los Horrores de la Tumba y de aquellos Horrores mayores que esperan Más Allá.”
En cuanto a la narración, distinguimos tres partes:
l        El Libro de Episodios, que subdividido en diez narraciones (dos de ellas perdidas en las sucesivas traducciones) relata la historia, del propio Alhazred, a modo de autobiografía; su proceso de aprendijaze e iniciación en las Artes Oscuras junto a su maestro Yakthoob, un conocido hechicero árabe de la época, sus propios pensamientos y sentimientos y sus periplos por los desiertos de Arabia en busca del conocimiento perdido de los Primigenios (según él, los Dioses Antiguos que moraban la Tierra cuando ésta era aún joven, pero que fueron desterrados por los Dioses Arquetípicos (una especie de antagonistas a los Primigenios) cuando crearon al Hombre).
l        En el Libro de las Preparaciones, Alhazred, una vez obtenidos los codiciados conocimientos, a modo de libro de enseñanzas y dirigiéndose a un lector cercano, dedica esta segunda parte del Necronomicón a la puesta en práctica de estos saberes ancestrales y a la explicación de las Artes Oscuras a un posible (o fututo) discípulo; el proceso de obtención de los materiales propicios, un pequeño “bestiario” de los Dioses Antiguos y sus más fieles sirvientes y toda la información requerida para la buena resolución de las invocaciones a los Primigenios: las estaciones, fechas y conjuros adecuados para cada uno de ellos.
l        Como punto final de la narración, encontramos el tercer capítulo, el Libro de las Puertas, del que cabe destacar las innumerables descripciones de apertura de puertas, recovecos y accesos a las eternas y prohibidas moradas de los Primigenios; breves capítulos dedicados a todos los lugares malditos de la Tierra y corrompidos por las Fuerzas Oscuras.
De estas diferentes entradas, finaliza con una dedicada al Símbolo de Kish, bajo el título de “Acerca de la estrella de cinco puntas esculpida en piedra gris”, en el cual describe cómo Kish, uno de los Elegidos de los Dioses Arquetípicos, tomó bajo la protección de su Sello (la estrella de cinco puntas esculpida en piedra gris) a los habitantes de Sarnath, el pueblo maldito destruido por los habitantes de la vecina Ib, que según el propio Alhazred, eran “seres fríos y flojos de carnes, con la carne tan verde como el agua del lago Thune, y carentes de habla, y dados a una adoración malsana de una abominación de piedra verde que se llamaba Bokrug […].
El uso de este símbolo protege a todo Hechicero de los Grandes Antiguos, aquellos que exigen un alto precio en sangre por una diminuta parte de sus arcaicos conocimientos. Las ligaduras mediante las cuales los Primigenios permanecen atados a los Abismos están cerradas con el Símbolo de Kish.
Finaliza el volumen blasfemo con una profecía que, auguria Alhazred, se cumplirá al final del Ciclo, cuando los Grandes Antiguos consigan romper las ataduras que los retienen y acaben por fin con sus enemigos los Dioses Arquetípicos:
“Que no está muerto lo que yace eternamente, y con los eones por venir, aún la Muerte puede morir”.
Finalmente, para todo aquél que esté interesado en este fascinante libro de magia arcana, existe una edición de la editorial La Factoría de Ideas que recopila relatos acerca del Necronomicón e incluye la traducción de John Dee.
Para saber más :
l        El Necronomicón; traducción de John Dee, anotada por Lin Carter.
l        Historia del Necronomicón; H.P.Lovecraft.