Crimea, una historia de ida y vuelta



Un policía muerto y decenas de heridos en Kiev es el último capítulo del conflicto ucraniano, cuyo máximo exponente es la pérdida de Crimen a favor de Moscú.
Al principio de su historia, Crimea había sido una península al norte del Mar Negro, habitado por varios grupos étnicos, ya que tenía una buena situación geográfica, buen clima y recursos terrestres y marítimos. Mas tarde formaría parte del imperio griego.

Sin embargo el 19 de febrero de 1954 seria un día que marcaría la historia de Crimea, ya que este día el dirigente soviético Nikita Jruschov que gobernaba esas tierras pertenecientes al territorio soviético decidió honrar a Ucrania regalándole la península de Crimea.
Pero la generosidad del dirigente no había sido una casualidad, ya que entre los años 1938 y 1947 Jruschov había desempeñado las labores de secretario general del Partido Comunista ucraniano y participo activamente para impedir la entrada de Alemania en el territorio.
Además, por esa fecha se cumplían 300 años desde que Ucrania se unió a Rusia y ese parecía el regalo perfecto. Sin embargo lo más importante es que este líder soviético no concebía que la Unión Soviética se pudiera desintegrar.
Pero en 1991 cayo la URSS, Ucrania declaró su independencia y Crimea quedó bajo el poder del gobierno de Kiev. Este es el origen del gran conflicto.
Durante los años siguientes la península intento mantener la autonomía, nombrar a un presidente y aprobar su propia constitución. Este territorio era clave, ya que era el nexo de unión entre Rusia y Ucrania.
El problema residía en que la mayoría de la población de la península era proclive a  Moscú, ya que el 60% de la población tiene origen ruso. Además durante el gobierno de Stalin, los habitantes originarios, los tártaros, fueron expulsados y en su lugar llegaron habitantes rusos, que tomaron las tierras como suyas. Por ello solo el 25% de la población es ucraniana.
Por esta razón, tras la caída de Víktor Yanukovich, que era uno de los aliados de Vladimir Putin, los crimeos vieron la oportunidad perfecta para convocar el referéndum del 16 de Marzo, porque según los habitantes las nuevas autoridades no los representaban.


En aquella votación el 96,6% de la población opto por la independencia de Ucrania y la predisposición de unirse a Rusia, lo que Putin aprobó. Sin embargo, este referéndum fue calificado de ilegitimo por la comunidad internacional, mientras el avance militar ruso en Crimea fue condenado duramente.
Hoy en día, en las bases militares en Crimea ondean las banderas rusas, en el comercio se utiliza el rubio y mientras los ciudadanos que continúan queriendo ser ucranianos solicitan al país que los evacue lo antes posible.
A pesar de esto los ataques entre ambos territorios continúan siendo constantes a la espera de que se recupere la normalidad, la península esta siendo el blanco de fuertes ataques, que están provocando la inseguridad de la población y provocado que haya             que improvisar varios hospitales para atender a los heridos que sea posible.
Actualmente Ucrania que decidió aceptar el hecho consumado de perder la península mantiene sus esfuerzos militares para controlar amplias zonas del este del país amenazadas de correr la misma suerte, tras la rebelión prorusa y el fracaso de diversas iniciativas internacionales de paz.
Raquel parada
Estudiante de secundaria, Colegio La Paz, Torrelavega (Cantabria)

Imagen El Mundo
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"Livianos de equipaje"



Montevideo. Seis y media de la mañana. Madrugué con la retórica sensación de contestar a los rayos primerizos de un sol otoñal, sin embargo desde que había llegado, me acordaba de los versos del cantante uruguayo Santiago Chalar; era verdad que comenzaba amanecer y aclararse el horizonte pero no conseguía vislumbrar el negro perfil del monte. Desde mi quinto piso de un céntrico hotel esquina Héctor Gutiérrez Ruiz –vilmente asesinado por la dictadura cívico militar de Bordaberry en Argentina- sólo veía la rambla.

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  En poco tiempo después, ya había salido del hotel para tomar el ómnibus en la arteria principal de la ciudad, la Avenida 18 Julio. Estaba vacía. Me percaté entonces de que vertebraba sólo las últimas 12 horas del día, las 12 primeras se mantiene parada como si esperara a que alguien la despertase del silencio que yo no quise romper.
  La compañía silenciosa del conductor del autobús y de algunos usuarios de la línea y la música de Zitarrosa armonizaban el camino hacia uno de los barrios obreros de la ciudad nutrido históricamente de inmigrantes laboriosos debido a su cercanía al Frigorífico uruguayo que tanto abasteció a la población uruguaya durante años. Y es ahí, en el barrio del Cerro, donde se encuentran la vista más hermosa de todo el país, es en su Fortaleza donde se visualiza toda la urbe montevideana.
  Esa urbe, tan autóctona alejada del cosmopolitismo,  que aún grita ser parte de la historia del país oriental con tan poco sentido de pertenencia y con mucho complejo de miras a sus vecinos y a su historia de emigrantes.
  La lucha histórica entre la modernidad y el pasado; entre el Palacio Salvo, el monstruo folklórico, zarrapastroso, recargado, vivo ejemplo de la nostalgia que asola a esta ciudad y la Torre Antel, que desafía a la mirada de aquellos que siguen atados al Uruguay de los años 50, con una estructura moderna. Podría ser un edificio más de la city londinense pero sin embargo es marca propia de la nueva Montevideo.
  Es allí donde me junto con los compañeros de la Agrupación de Negro Franco del Movimiento de Participación Popular, la fuerza que Pepe Mujica construyó y que cuando arribó a la presidencia, abandonó para ser el presidente de todos.


  A la mirada de expectación, se junta la de cansancio. Llevan tiempo de campaña. Después de un año de constantes batidas, de constantes actos y de incesantes quedadas, el ánimo amaina. Llevan las primarias del Frente Amplio, las elecciones generales y la segunda vuelta a sus espaldas y a punto de finalizar las elecciones departamentales donde Pepe había decidido jugar un papel fundamental, no sólo en Montevideo donde se presentaba su mujer, sino en todo el país.
  Son las 8 de la mañana. La llegada de Mujica y Lucia Topolansky se atrasa. Un grupo de sindicalistas se ha desplazado hasta la puerta de su chacra en Rincón del Cerro para exigirle una mejora de sus condiciones. Mientras tanto la decena de compañeros de la agrupación reparten folletos y las lista para la Junta Departamental de Montevideo.
  Mujica estará un rato sacándose fotos y paseándose por el mercado para por último dar un discurso apoyando a su mujer, pero en cuanto se vaya, los militantes de la agrupación irán por las calles más alejadas del bullicio a visitar a los vecinos y ver qué necesitan. Los vecinos del Plan Juntos.
  A la una y media, los compañeros agarran las listas del sector, amarran las pegatinas y avanzan andando calles y cuadras hacía los vecinos del barrio que esperan impacientes, otros dubitativos la llegada de los compañeros.
  Livianos de equipaje para ser más libres me dice uno de los militantes; he sabido lo que es ser pobre, no tener nada para comer y es ahí donde descubres valores ocultos. Al Pocho le cogieron por ser un tupamaro y a la vuelta con la restitución de la democracia, en aras de los sueños y de la utopía de cambio, se lanzó a ser parte de un proyecto como éste, abandonar las armas para aunar en la consolidación de la democracia. Se sigue sintiendo parte de esa fuerza constructora; obrero de la construcción de la patria del futuro que sueñan. Se ve reflejado en las palabras que dirigió el General Seregni desde el balcón de su apartamento, en el cuarto piso de la esquina de Bulevar Artigas y Bulevar España, el 19 de marzo de 1984.



  Junto con él, se encuentra Álvaro a quien el sector le cedió  la sede de la agrupación para que viva en ella además de un empleo de secretario en la organización.
  Durante la batida recorriendo, descubro las casas en proceso de construcción. En una de ellas, está un joven de 20 años llamado Agustín que, a pesar de la pronta edad, es padre de familia. Con un hijo de dos años y una mujer, ellos son unas de las 2.300 familias beneficiadas en todo el país por el  Plan Juntos.
  Él es florista. Por las mañanas vende flores en la Teja, el barrio donde nació Tabaré, en la entrada del cementerio y por las tardes, marcha a la Plazade la Independencia. En el momento en que oscurece y el casco antiguo se vacía de trabajadores, toma el ómnibus y regresa.
Ella se dedica entero al cuidado de su hijo de apenas un año.
  En sus pocos ratos libres, Agustín se dedica a construir la casa. Su hermano también se ha beneficiado del programa, mas él vive en la Cachimbadel Piojo, un cantegril del barrio de la Teja, donde nacieron muchos de los integrantes del Movimiento de Liberación Nacional (MLN-T), el movimiento político y brazo organizativo de los tupamaros.
  De su hermano dice, con orgullo, saludó al Pepe un día que se acercó al lugar donde se están construyendo las casas. Estaba con Kusturica filmando para su documental. Tuvo la oportunidad de saludarlo y hablar con él y de agradecerlo de que se preocupara por la gente pobre.
  Agustín me despide, el tiempo es oro y él necesita seguir acabando de construir su casa. Al momento que dejo de hablar con esa humilde familia, un militante me subraya la situación en estos barrios y hace un matiz importante. “La situación es de desesperación, no de desesperanza”. Remarca el problema con la gente más joven, con los gurises; “No tienen para  poder comprarse unos zapatos e incluso para poder comer y muchos de ellos se encaminan por malos caminos”.
  Y en parte profundiza muy bien en el problema central de estas personas; la esperanza y más ahora con la visita y ayuda del ex presidente Mujica, sigue en pie pero la necesidad de alimentos, de salubridad es aún preocupante.
  Antes  de regresar al hotel, me fijo en un cartel clavado en un palo de madera en la entrada de una casa; “Prohibido pasar penurias”. Ella es Dolores,  de unos setenta años que casualidades de la vida la había visto días atrás en la Rural del Padro, un parque donde todas las formaciones políticas en campaña electoral durante la semana de Turismo, montan sus enclaves para dar difusión de sus candidatos. Estaba en la barraca de la lista 5001, propia del Partido Comunista de Uruguay.



  Lo que más me llamo la atención de esa mujer era su fuerza. Madre y abuela de familia numerosa, tenía una fuerza interior increíble y con unas ideas bastante férreas. Su mirada trasmitía una paz y una valía poco vista en el resto de la gente. Ahí comprendí el porqué de su nombre, la Pasionariaal lado de ella era una principiante. 
Días después me la encontraría en la batida por el asentamiento de Isla de Gaspar.
 Isla de Gaspar es un asentamiento en medio de la urbe montevideana. Pude acceder a gracias a que Martin Nessi, el candidato a primer edil por el partido en la Junta Departamental de Montevideo, y Fernando Silva y su mujer Ana Etorena me vinieron a buscar.
 El asentamiento se encontraba en vías de desaparición. Lucia Topolansky y una veintena de personas descubrimos cómo estaban las chabolas y en qué condiciones vivía la gente. Muchos de ellos pudieron irse a vivir a unas casas acondicionadas para que no tuvieran que regresar a Isla de Gaspar. En el momento de entrar, Lucia me presenta a Pelusa. Ella es la encargada de cuidar y de evitar que la gente se asiente en los huecos que van quedando en el asentamiento.
  Jamás habría pensado que existiesen personas capaces de vivir en tales condiciones. Se me quedará grabada siempre la imagen de un niño de ocho años que desde el comienzo al fin del recorrido nos acompañó; quería que Lucía viese a su abuela. La casa de su abuela estaba en mitad del lugar, recogida en una esquina, resguardada por la basura y por la inmundicia que había alrededor, consigo entrar a la casa junto con Lucia y su suplente, Gustavo Leal.



  No serían más de 40 metros de casa, una cocina, dos camas y una mujer que suplicaba que la diesen la propiedad de la casa para poder estar más tranquila. Sin embargo, como afirmaba Pelusa, dar la propiedad a una familia era peligroso pues generaba una sinergia, en las escasas familias que quedaban, de pertenencia que provocaría que el objetivo de acabar con este asentamiento en 5 años se viese entorpecido.
  Al final de la batida conseguí quedar con Alfredo para conocer de primera mano a las personas beneficiadas por el Plan Juntos en el interior. La bicefalia que existe en el país oriental muestra la idiosincrasia de una misma realidad; si en Montevideo, la capital, las reagrupaciones de asentamientos y de construcciones de casas iban a un gran ritmo, en el interior la cosa era bastante distinta. La fuerte centralización del país había provocado que gran parte de los avances se hubiesen centrado en la capital y el interior, enfrentado a una realidad bastante distinta, los cambios tardaran mucho más en hacerse efectivos.
   Al día siguiente y siguiendo las instrucciones, me dirigí al local central del Movimiento de Participación Popular a dos cuadras –avenidas- de mi hotel, en Mercedes 1390.
  En el local me esperaba el Citroën de Alfredo Méndez juntos con 8 compañeros que le acompañan entre los que estaba el chofer de Lucía o el fotógrafo de la imagen más famosa del Pepe, la de él montado en su escarabajo puño en alto nada más abandonar la presidencia.
  Ellos irían en la furgoneta, yo en el coche de Alfredo. No había gran espacio entre las banderas del Frente Amplio, la coalición de sectores de izquierda entre los que está el MPP, las de la agrupación, las pancartas con las imágenes del Pepe que repartirian por el camino hacia los distintos asentamientos del interior en los que estarán.
  Ante el desconocimiento pero con la necesidad de descubrir, dejo que las cosas transcurran, que me lleven sin la prisa de pensar qué pasara.
  Durante el viaje, las mañanas se pasaban enteras en la carretera, de Montevideo a Mercedes, de Mercedes a Fray Bentos, de Fray Bentos a Colonia del Sacramento, de Colonia a Cardona y Florencio Sánchez, de Florencio Sánchez a San José.
   En cada parada descubría una historia diferente que te hacía sentir un privilegiado. La construcción de una casa para personas que viven en la inmundicia es la mayor y mejor herencia que José Mujica ha podido dejar a su pueblo.


  En ese viaje al interior me quedó marcado el encuentro con Marita. En un pueblo en la frontera entre Soriano y Colonia, allí vivía ella.
  Debo decir que la primera vez que la vi, me sorprendió su vitalidad. Ese tipo de gente que radia alegría y llaneza, que no cuestiona el quién eres sino simplemente te allana el qué quieres. Marita era una de las primeras beneficiadas del Plan Juntos. Su casa había sido una de las primeras en construirse cuando José Mujica creó el programa. Tenía problemas de alcohol o eso me dejó entrever. Los compañeros del partido la vigilaban como comprobé los dos días que pasé allí. La conocí en el comité de base, su casa y la de todos que pertenecen al Frente Amplio, la coalición de partidos donde está integrado el MPP.
  Lo primero que me fije en ella fue en su mirada. Hay miradas que trasmiten la sensación de seguridad, entonces comprendes la firmeza de sus convicciones. Esas miradas tan necesarias en la política, sin embargo la mirada de Marita era diferente. No trasmitía convicción política, su bagaje cultural no era abundante mas como decían en el partido; “aquí todos servimos para algo, aquí no somos iguales pero en nuestra diferencia encontramos la igualdad de convivir juntos”. Marita era diferente al resto, aportaba la alegría y el compañerismo tan necesario entre los militantes. Ella en parte se había convertido  en el punto común de todos los del comité. La mujer que abría y cerraba todas las mañanas y noches el local, que fue la primera en recibirme con botellas de agua después de un día de viaje político.
  En mi último día en Uruguay, Lucía dijo en uno de sus mítines las palabras que abanderaron su campaña. Militar con alegría y con convicción. Con razón y corazón. Marita era el fiel ejemplo de ello. La alegría de su mirada, la razón de su bondad y el corazón de sus acciones.




  Compartí con ella y su agrupación una jornada de trabajo, me habló de su vida y de lo que para ella era ser feliz. Su mirada de felicidad me guiaba hacia la chacra de la entrada del pueblo que se encontraba a 3 kilómetros del comité y que recorría todas las mañanas y noches andando.
 De Marita me despedí con melancolía. Sabía que no nos íbamos a encontrar nunca más. Sin embargo, durante las tres semanas que estuve en el país, descubrí que a pesar de las diferentes historias que había escuchado, a pesar de las distintas familias que había conocido, todos tenían un punto de conexión; una casa producto de un programa impulsado por un presidente diferente apodado Mujica o simplemente el Pepe.

David Sanjuán
Estudiante de derecho, Cantabria

Imágenes David Sanjuan

Burj Khalifa, la conquista del cielo

Desde hace tiempo, el ser humano ha mirado hacia arriba, siempre quisimos tocar el cielo. Conseguimos llegar a él y estar de paso con los aviones, pero no es suficiente. Queremos vivir en el cielo, por eso, los mejores ingenieros y arquitectos del mundo se juntan para construir edificios colosales que nos permitan estar ahí arriba, que nos permitan acercarnos a las estrellas.

El Burj Khaifa (Torre Khalifa traducido al castellano) es un rascacielos que se encuentra en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), y con sus 828 metros es la estructura más alta jamás construida por el hombre. Se empezó a construir en el 2004 y se terminó en el 2009, aunque se inauguro en 2010.
Como todo gran proyecto, pasó por distintas etapas. Ideado por el arquitecto estadounidense Adrian D. Smith,  el primer diseño lo llamó  “grollo tower” y lo ubicó en Australia midiendo 560 metros. Su creador decidió trasladarlo a Dubái y anunció que la altura superaría los 700 metros. La altura siguió creciendo, y fue entonces cuando se decidió cambiar el aspecto inicial del edificio y aumentar la altura hasta algo más de 800, que es lo que se esperaba en la inauguración.
En 2006 surgieron rumores de que mediría 940 m. y meses después dijeron que alcanzaría los 1011 m., sin embargo, esto solo eran estrategias para confundir a la competencia, quedando con una altura final de 828 m.
Construir un edificio así es un gran desafío y hay que usar avanzadas técnicas de construcción. Los cimientos de este edificio son los más grandes jamás construidos; tiene una losa de hormigón armado de 4metros de grosor y 12 500 m3 de hormigón vertido en total. Esta placa se apoya sobre 192 pilotes de 43 metros de profundidad y soporta las 500.000 toneladas de peso del edificio, que está construido en hormigón reforzado hasta los 605 m. para dar resistencia, pero después de esta altura es de acero, un material más ligero.
La forma en Y del edificio imita a una flor típica de la zona, pero no todo es estética ya que está orientado de forma que corte el viento, minimizando así los balanceos. La estructura está formada por un núcleo central del que salen tres “pétalos” que van creciendo a distinta altura y haciéndose cada vez más pequeños hasta desaparecer a la altura de 500m., donde continúa el núcleo solo. Esto mejora el flujo del viento, ya que evita que se formen remolinos detrás del edificio. Este núcleo también fue un recurso muy inteligente por parte de los diseñadores, ya que facilito mucho la construcción, que se desarrollo siempre entorno a este, y fue utilizado para subir la antena telescópica de 4 000 toneladas de acero mediante una bomba hidráulica. Esta antena contiene equipo de comunicaciones y es visible desde 95 km de distancia.
La fachada también es una gran obra en la que trabajaron más de 380 ingenieros y técnicos. Está formada por una cortina de paneles de doble vidrio preparados para resistir las elevadas temperaturas del desierto y quitar parte de la luz excesiva, actuando como gafas de sol.
A pesar de ser el mayor edificio del mundo, es muy eficiente, ya que los cristales y el sistema de ventilación le permiten reducir muchísimo el gasto energético. También, los métodos y materiales de construcción fueron poco contaminantes.

Cabe destacar la dedicación que han puesto los diseñadores en el aspecto interior y exterior del edificio.
A lo largo de los cinco años que se tardo en construir este coloso se superaron numerosos record, algunos más llamativos que otros, pero records, al fin y al cabo.
A lo largo del 2004 se inició la excavación de los cimientos mas grandes jamás construidos; en julio de 2007 alcanzó el piso 141, haciéndose el edificio más alto del mundo al superar el Taipéi 101; en septiembre de 2007 alcanzó el piso 150, sobrepasando la Torre CN(Toronto, Canadá) haciéndose la estructura sin sostener con cables más alta del mundo, además de la mayor estructura de hormigón; en marzo de 2008 alcanzó el piso 160, haciéndose la estructura más alta que existe al pasar la Antena KVLY-TV, que medía 628,8 m. y en mayo de 2008 se hizo la estructura más alta de la historia al superar la torre de radio de Varsovia, que media 646 m., pero fue destruida en 1991.
La estructura se terminó en enero de 2009, llegando a su altura máxima, pero no se terminó el edificio hasta septiembre de este año debido a un retraso con el montaje de la fachada producido por una huelga de los trabajadores.
El edificio tiene 160 plantas que están repartidas de la siguiente forma: los pisos inferiores estarán ocupados por el mayor centro comercial del mundo, encima de este estará situado el lujoso hotel Armani que ocupara 37 plantas. Entre las plantas 45 y 108 hay 700 apartamentos de lujo, y oficinas desde la 109 a la 156. La torre además tiene lujosas instalaciones como cinco piscinas (una del hotel), salones de descanso para los propietarios y las oficinas, un selecto restaurante a 442 metros, en el piso 122,o el mirador público más alto del mundo, situado en el piso 124.
El proyecto costó la friolera de 1 800 millones de dólares, 2.500 millones si se cuenta lo que costaron los jardines que rodean al edificio (en los que se encuentra la fuente más larga del mundo). Su principal finalidad es turística, al igual que otras muchas construcciones de esta ciudad, ya que en Dubái no hay problemas con el espacio, como pasa en Nueva York.
Luís Matabuena
Estudiante de secundaria, Colegio La Paz, Torrelavega (Cantabria)
Imagen brightsuntravel.blog.com

Bosquimanos



Los bosquimanos o sans son un grupo de pueblos nómadas que viven generalmente en el desierto Kalahari. Son indígenas del sur de África que están instalados allí desde hace mucho tiempo. Los países en los que se reparten estas personas son Angola, Botsuana, Namibia y Sudáfrica.

Los sans se dividen en pequeños grupos familiares, con 10 miembros o incluso menos, que disponen cada uno de ellos de un territorio para cubrir sus necesidades. Las tareas se dividen en sexos; los hombres se dedican a cazar antílopes con flechas envenenadas con sustancias naturales y extraen agua, lo poco que consiguen. Los antílopes aportan a estos grupos un complemento alimenticio, aunque su piel la usan para las vestimentas y sus huesos para elaborar armas. En cambio, las mujeres se dedican a tejer canastas para la recolección de frutos y alimentos. También recogen agua, al igual que los hombres y buscan madera para el fuego. Las mujeres almacenan grasa en sus nalgas para soportar la escasez en invierno. Ambos sexos son capaces de recorrer grandes distancias para encontrar subsistencia.
Tradicionalmente, los niños se dedican a escuchar historias y leyendas que sus mayores les cuentan y a aprender el arte de la caza. Sin embargo, las niñas acompañan a las mujeres en las tareas de recolección.
La esperanza de vida ronda los 60 años, es una media bastante alta teniendo en cuenta sus condiciones de vida. Puede que una de las razones sea su costumbre de fabricar sus propias infusiones con diversas plantas del entorno, aunque estas también las usaban como pociones amorosas.
Respecto a sus creencias, cuando un miembro del grupo muere, es colocado en una tumba y enterrado. Los espíritus de los muertos suelen intervenir en algunos ritos y castigan a los que han desobedecido las normas. Estas personas temen a los difuntos y la proximidad de sus tumbas, porque creen que los espíritus merodean por los aledaños. Los sans están seguros de que uno de sus miembros posee poderes especiales para contrarrestar los ataques del mundo de los espectros. Por ello el trato hacia los difuntos es respetuoso en todas las ocasiones. En el momento en el que uno de los componentes del grupo cae enfermo, todo el poblado, incluyendo a los sanadores, realizan danzas curativas.
El espíritu creador supremo de los sans es Modimo, y también creen en seres espirituales con menor importancia y en los espíritus de los difuntos. Otros ritos religiosos son el ‘bogwera’ y el ‘bojale’, que dan la bienvenida a los hombres y las mujeres. Pero sin duda, los ritos más llamativos son ‘gefethla pula’ que significa rito para hacer lluvia y la adoración a la luna. Para llevar a cabo estos actos, se reúnen en pequeños grupos de cuatro o cinco personas.
Los bosquimanos carecen de una organización política formal, por lo tanto no hay jefes, aunque algunos componentes influyen particularmente por sus habilidades o por su poder de persuasión. Las decisiones en el poblado se toman en una asamblea y no por mayoría, sino por consenso. Los ancianos por ser mayores, son los que de alguna manera dirigen el poblado.



En esta tribu, el control de natalidad es muy eficaz, las mujeres pueden quedarse embarazadas única y exclusivamente cuando hayan pasado 44 meses de haber dado a luz. Si para mantener a la familia hay problemas, no se incrementan los componentes de ésta.
Hablando de la lengua, lo más característico son los chasquidos, ya que existen más de ochenta tipos. El 70% de las palabras comienzan con un chasquido. Hablan distintas lenguas, las representativas de Namibia y Angola.
Se caracterizan por su estatura, ya que no suelen pasar del 1,52 cm y su piel morena-amarillenta oscura. Tienen ojos pequeños y un cabello lanoso. Su nariz es aplastada y las orejas carecen de lóbulo. En cuanto al cuerpo, poseen una característica particular: el coxis, en las mujeres está cubierto de una gran capa de grasa, este rasgo esta acentuado por la concavidad de la región lumbar, lo que da un aspecto grotesco a la figura de la persona. Nosotros, para adornar nuestra piel, nos hacemos tatuajes, en cambio los bosquimanos se hacen cicatrices, y así adornan sus cuerpos. De esta forma se designan en cada tribu.
Dentro del arte bosquimano, encontramos unas cuevas y acantilados en los que se hallan cantidad de grabados y pinturas, practicados desde unos 4000 años a.C hasta la actualidad. La arquitectura es simple, pero resistente. Los componentes de esta tribu, viven en chozas de palos y matorrales que les protegen de las desventajas climatológicas.
Deberíamos aprender de ellos en algunos aspectos, ya que en su vocabulario no existen palabras como egoísmo o vagancia, son una gran familia y se apoyan en todo lo que pueden.
Belén Díaz
Estudiante de secundaria, Santander

Imagen ViajaLiviano

Ni un grado más

Según los datos recogidos a través de las muestras de hielo, los anillos de los árboles, etc., podemos saber que las temperaturas fueron cálidas en el Medievo, se enfriaron durante los siglos XVII, XVIII Y XIX y más tarde se volvieron a calentar con rapidez.
Estos estudios también indican que no ha habido ninguna época en la que se hayan superado las temperaturas medias actuales, lo que significa que este gran aumento de la temperatura es muy peligroso.

Su principal causa es el efecto invernadero. Este por si solo no es el causante del calentamiento global, ya que sin él las temperaturas medias serían de unos 30ºC, los océanos se congelarían y la vida sería muy distinta. Consiste en que la luz solar es reflejada en la superficie terrestre, donde es absorbida y después vuelve a la atmósfera en forma de calor. Allí, los gases de invernadero retienen parte de ese calor, y el resto se escapa al espacio. Cuanto más gases, más calor es retenido; lo que provoca más cambios climáticos. Pero, ¿por qué se iba a aumentar la producción de los gases invernaderos? La respuesta es muy sencilla: Los seres humanos. Nosotros somos los causantes del calentamiento global, ya que producimos muchos gases invernaderos, deforestamos, quemamos combustibles fósiles y urbanizamos en cantidades abismales.
El 98% de los científicos afirma que el calentamiento global es causa de la actividad humana. En muchos casos no nos damos cuenta del daño que estamos causando, pues solo intentamos potenciar una vida más fácil y moderna.
Aunque, por otra parte, las causas podrían ser naturales: variaciones en la energía que recibe el Sol, erupciones volcánicas, circulación oceánica, procesos biológicos, etc.
La principal consecuencia, sin duda, es el cambio climático. Ya que, si revisamos el gráfico de las temperaturas de la superficie terrestre de los últimos 100 años, se puede observar que hay un aumento de aproximadamente 0.8ºC, y además, la mayor parte de este aumento ha sucedido en los últimos 30 años.
El aumento de la temperatura afectará sobretodo en los polos, en especial en el Ártico y se observará un retroceso de los glaciares, hielos permanentes y hielo en los mares. Y no solo eso, este fuerte cambio provocará la extinción de especies, se estima que más de un millón de especies podrían estar destinadas a la extinción para el año 2050.
Lo peor de esta variación en la temperatura es que si se aumentan más de 4ºC grados, en muchas partes del mundo ya los sistemas naturales no podrán abastecer a la población.
También se aumentan los niveles del mar, lo que hace que muchas islas y pantanos desaparezcan, además de que habrá inundaciones de las ciudades costeras.
Existen cambios en la cantidad de precipitaciones, así como otros cambios en el clima más extremos: sequías, olas de calor, huracanes, etc. Lo que da lugar a más muertes.
Los desiertos se expanden, ya que desaparecerán más árboles y todo será un terreno más llano, similar al de los desiertos. Además, existe un aumento de las enfermedades provenientes de los insectos, generada porque la población es más vulnerable debido al calor.
Lo principal para hacer que este calentamiento global desaparezca es reducir tu huella de carbono, es decir, reducir tu uso de energía.
La Secretaría de Protección al Medio Ambiente de los E.U. (EPA) sugiere utilizar las tres –r-: “Reducir, Reciclar y Reutilizar”. Para ello deberíamos seguir una serie de consejos y ayudar a salvar el planeta:
Poner límites a la contaminación de gases invernadero, invertir en empleos verdes y energía limpia, manufacturar y conducir automóviles más inteligentes, construir y modificar edificios y viviendas más verdes y eficientes y, por consiguiente, construir mejores comunidades y redes de transporte.
Sin embargo, hay mucha gente que quiere ayudar y no puede siguiendo estos pasos, por eso, también hay consejos para hacer día a día en los que si todos ponemos algo de nuestra parte podremos conseguir nuestro objetivo. Que son:
Usar focos ahorradores de energía, además de comprar electrodomésticos con la certificación Energy Star. Esto reduciría nuestro consumo de energía y lo podríamos sustituir por otras energías renovables como la solar.
Usar transporte público, en lugar del coche todos los días. Para emitir menos CO2 a la atmósfera. Otra forma de reducir el CO2 en la atmósfera sería mejorando los aislantes en las ventanas, para que este calor no se escape.
Comprar productos sin empaquetar o con un paquete reciclable y aprovechar más el papel reciclado. Y reducir el consumo de agua, que gasta mucha energía.
Sembrar árboles alrededor de la casa para reducir el uso de acondicionadores de aire, ya que un solo árbol consume una tonelada de CO2 en toda su vida. Además, si apagas los dispositivos electrónicos, evitarás que se desprenda mucho CO2.
No trasladar animales de su entorno, ya que pueden ser especies invasoras y dañar el ecosistema en las que se las ha trasladado.
Y, para finalizar, crear conciencia en otros para que ayuden a reducir el impacto del calentamiento global. Sin embargo, crear conciencia y hacer que todos los países colaboren no es una tarea tan fácil. Ya se han creado acuerdos para que todos los países reduzcan su contaminación, como por ejemplo el acuerdo de Kyoto: Consiste en reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero, en al menos un 5% entre el 2008 y el 2012. Su único punto débil son los países industrializados, como EE.UU., a los que les cuesta cumplir estos acuerdos dado que es el mayor emisor de gases contaminantes y que indican que es injusto hacer cumplir este acuerdo solo a países industrializados, ya que les perjudicaría económicamente; al igual que Canadá, que abandono el proyecto por no pagar las multas por su incumplimiento. Otros, como España, no van a poder cumplir con lo acordado.
En conclusión, sabiendo qué es lo que causa el calentamiento global y como nos afecta, todos deberíamos poner algo de nuestra parte y ayudar a salvar nuestro planeta. Aunque sepamos, que no sea tarea fácil.
Isabel Casado
Estudiante de bachillerato, Colegio la Paz, Torrelavega (Cantabria)
Imagen La Vanguardia

Costa Quebrada, un paraíso de agua y sal


Cuando en 2002 llegaron los primeros restos del petrolero Prestige a Cantabria, nadie podría haberse imaginado que semejante catástrofe pudiera tener también consecuencias positivas. Por extraño que parezca, de no ser por el hundimiento, hoy no podríamos apreciar en su verdadera dimensión una de las zonas protegidas más valiosas de nuestra región: Costa Quebrada.
                           

Así nos lo cuenta Gustavo Gutiérrez, miembro del Grupo por la Recuperación de Costa Quebrada (GRCQ), esa franja del litoral occidental de Cantabria, comprendida entre la Isla de la Virgen del Mar y las playas de Canallave y Valdearenas, en el Parque Natural de las Dunas de Liencres: “Estamos ante un espacio de costa muy singular, en el que encontramos elementos de muchísimo valor geológico en un espacio lineal y reducido”. Sin embargo, en los inicios de la agrupación, la valoración no era la misma. Tuvo que ser un pequeño colectivo de desconocidos el que, de manera voluntaria, se ocupara de la limpieza de los restos de petróleo en este área. “El desastre sirvió para juntarnos y para empezar a reclamar que se trabajara más en esta zona, porque tenía un valor altísimo”, afirma.
La importancia ecológica de Costa Quebrada trasciende lo geológico, y se basa en la biodiversidad. “Aquí tenemos una gran variedad de rocas: caliza, arenisca, arcilla… Todo eso da lugar a que diferentes especies se asienten, cada una sobre la roca que le corresponde” explica Gutiérrez. A esto se le añade el hecho de estar en un medio litoral, por lo que coexisten distintos ecosistemas: el terrestre, el marino, el costero, el intermareal… Creando un espacio excepcional.
El objetivo del GRCQ, a partir de este punto de partida, estuvo claro: proteger y preservar la zona. ¿Cómo? En primer lugar, a través de la “educación ambiental”, es decir, la toma de conciencia de la valía del patrimonio natural. Las actividades organizadas en torno a este concepto son muy diversas, orientadas tanto a grupos escolares como al público en general. Las principales son los itinerarios de sensibilización por ciertas partes de Costa Quebrada, entre las que destacan, por ejemplo, las visitas nocturnas al intermareal. Gustavo Gutiérrez recuerda como pusieron en marcha esa iniciativa en 2007. “Tiene un éxito tremendo, por las noches se ven cosas muy diferentes que por el día y la gente lo disfruta mucho”
Su segunda vía de trabajo es, como no podía ser de otra forma, el voluntariado. Restauración de dunas, habilitación de pasos, limpiezas de residuos… Estas actividades tienen una gran aceptación, y la lista de espera, recalca el activista, es siempre bastante larga.
Y, por último, está la parte administrativa. Buscar acuerdos con las administraciones, y especialmente, con propietarios particulares, para proteger un territorio o mejorarlo, no siempre fue tarea fácil. “Llevamos desde el 2005, que fue cuando la marea negra dejó de ser una prioridad, centrados en la gestión de la zona. Al principio ninguno era muy partidario de nuestras ideas” dice. Tenían sus razones: por aquel entonces se aprobó el Plan de Ordenación del Litoral, que impedía a los vecinos de Liencres poder edificar a su antojo. Y por supuesto, comenzaron a identificar a la organización con esta nueva ley. Ellos se defienden: “Construyendo sin medida ponemos en riesgo los bienes y la vida de las personas, por no prestar un poco de atención a cómo funciona la naturaleza”. Con el tiempo, han conseguido cambiar la situación, y ahora la relación es muy buena. Por fin cuentan con convenios con tres ayuntamientos clave (Santander, Bezana y Piélagos) y el proyecto va sobre ruedas.
Lo que es realmente extraordinario de Costa Quebrada es que parte de la ciudadanía, ya que es una asociación la que impulsa la iniciativa. “Los geoparques en general vienen de las universidades, los investigadores o del gobierno. Es muy muy raro, creo que único en el mundo. Es la propia ciudadanía la que reclama a las autoridades que estos espacios se protejan. Entonces, claro que se puede trasladar este proceso a otros lugares de interés, siempre que haya interés por parte de los habitantes.”
Su última iniciativa ha sido una exposición, inaugurada hace escasas semanas, en el Centro de Interpretación del Litoral situado en Santander. Con ella buscan, de nuevo, darse a conocer y concienciar sobre el valor de este lugar único. Los contenidos son variados: explican el origen de Costa Quebrada, su historial erosivo, los riesgos geológicos que existen para su conservación, su biodiversidad… Presentados tanto en forma de paneles informativos, como de fotografías y maquetas.
“Costa Quebrada cuenta una historia” concluye Gutiérrez. “Una historia de más de 120 millones de años escrita en unas rocas, con presente, pasado y futuro”. Y por el momento, podemos asegurar que seguiremos disfrutando del privilegio de ser espectadores de este relato que, a día de hoy, continúa escribiéndose.
Candela Marcos, Araceli Barategui
Estudiantes de bachillerato, Colegio La Paz, Torrelavega (Cantabria)
EPE15/Enredados
Imagen Eduardo Rucandio

 @CandelaMf98 y @ABarategui

Jose Ignacio Pardo de Santayana


El 4 de febrero de 1997, el ingeniero de caminos, José Ignacio Pardo de Santayana y su mujer adquirieron el Zoológico de Santillana del Mar. Desde pequeño, José Ignacio tuvo claro que quería estudiar biológicas o veterinaria, pero la falta de posibilidades laborales que existían en España en esa época, hicieron que el dueño del zoológico siguiera los consejos de su padre y estudiara ingeniería. Pasaron los años hasta que se le presentó la posibilidad de adquirir el zoo, “me pongo un tope, y si llego en un año a 60000 visitantes dejo la escuela de caminos” así fue y tras abandonar la escuela de caminos empezó con el proyecto de lo que ahora es un gran zoo.

¿Quién es José Ignacio Pardo de Santayana?
Soy un tío raro básicamente, por lo menos distinto de la concepción que tiene la gente sobre un director de zoo, hago cosas diferentes. Siempre he hecho lo que he querido, y eso es algo que no todo el mundo puede hacer, aunque cuando estudie Ingeniería de caminos me sentí obligado a hacerlo. Sufrí mucho, pero no me quedó más remedio.
¿Qué hechos le llevaron a crear un zoo, con el gasto que esto suponía?
Me gustaban los animales y mi padre me dio todas las facilidades para tenerlos.  Crear  el  zoo  ha  supuesto unos gastos muy grandes pero no me arrepiento de la inversión que tuve que realizar en su día, para nada.
Cuando tienes un hobby que te apasiona tanto como para llevarlo a otro ámbito, como puede ser el laboral, solo necesitas que alguien te lo financie. Trabajar en algo que te gusta es fácil, el problema viene si no tienes medios económicos.
¿Tiene pensamientos de ampliar el zoo? ¿Alguna vez se ha sentido cansado y se ha planteado dejar el zoo o, por el contrario, ha querido ampliarlo?
No, están los tiempos para ampliaciones, aunque en el pasado sí me lo planteé, pero se creó otro zoo en Cantabria. La competencia nunca es buena y cuando abrieron Cabárceno, el número de visitantes descendió abruptamente. No fueron momentos buenos, me sentía frustrado, y se me pasó por la cabeza cambiar el zoo de localización, pero pensamientos de cerrar nunca, y, como dice el refrán: “no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los resista”.
¿Quién se ocupará del zoo en un futuro?
En ese aspecto no tengo problemas, pues tengo varias personas en mi familia que podrían ocuparse. Tengo una sobrina bióloga, que tiene dos hijas que podrían ocuparse del futuro del zoo. Además, su marido  es veterinario. Mi hermana, mi mujer y su prima trabajan  en  el  zoo,   así   que   ellas  también podrían quedarse su cargo.
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Pardo de Santayana con su colección de mariposas en el zoo de Santillana (Foto M.Ingelmo)
¿Con cuántas especies en peligro de extinción cuenta? ¿Cuál es la que más le atrae a usted?
Hay muchos animales que están en peligro de extinción. Participamos en programas internacionales de conservación de 36 o 37 especies, como pueden ser  todas las especies de los monos, los caballos de Prevalski, los bisontes, los linces, los leopardos de las nieves…
La que más me gusta a mí son los orangutanes de Sumatra. Son los únicos de Sumatra que han nacido en España y todos los que hay en España han nacido aquí, en Santillana. En poco tiempo esperamos la tercera generación. Nació la primera María, después Juliana y Victoria, y cuando ellas tengan 9 y 10 años, es decir, en tres años,  tendrán la tercera generación de orangutanes de Sumatra. El número de orangutanes aumenta muy despacio, ya que la hembra solo tiene un hijo cada siete u ocho años. Las madres son solteras, por lo que cuando están criando un hijo se dedican a ello por completo.
¿Cómo se le ocurrió formar una familia de orangutanes de Sumatra?
Fue una casualidad, más bien un milagro. Nosotros nos apuntamos a un programa de cría del orangután en unas reuniones internacionales que hubo en Jersey. Nos dijeron que como había tan pocos, nos les darían en el año 2014-2015 y en ese momento era 1994.
Pero  cuatro  meses   después de aquella reunión, nos llamaron y nos dijeron que había un zoo en Inglaterra que tenía una pareja de orangutanes. La pareja era ya vieja, pero nos la daban para aprender el cuidado de los orangutanes. A partir de ahí, fuimos adentrándonos en el mundo de los orangutanes y hasta el día de hoy.
¿Le gustaría que en un futuro alguien se ocupe de los animales como lo hace usted?
Sí, aunque ahora es una tendencia general eso de la protección de animales.
Hace unos años, por ejemplo, si matabas un águila te daban dinero. Nadie protegía especies o pensaba sobre la extinción de ciertos animales. En cambio, en estos tiempos, si matas algún animal te puedes esperar lo peor.
Patricia del Val, Marta Ingelmo, Ana Causo
Estudiantes de bachillerato, Colegio la Paz, Torrelavega (Cantabria)